Grandes infraestructuras


Soterramiento de la vía férrea

Cádiz era una ciudad dividida en dos como consecuencia de la vía del tren y los dos únicos accesos con los que contaba era a través de un puente romano, el Puente Zuazo de San Fernando, y un puente levadizo, el puente José León de Carranza.

En el año 1995 se presentó desde el Ayuntamiento al Ministerio de Fomento el proyecto del soterramiento de la vía del tren para intentar acabar así con el aislamiento que vivían muchos gaditanos en esta ciudad.

En 1996 el Gobierno aseguró que el soterramiento de la vía férrea sería una realidad. La Junta de Andalucía se sumó entonces y en un tiempo récord, dos años, se consiguió sacar adelante este proyecto y la ciudad experimentó una importante transformación dejando atrás los muros y las barreras.

Avenida Juan Carlos I

Tras la obra del soterramiento se procedió a la construcción de la nueva Avenida Juan Carlos I, que además de integrar a los barrios que durante décadas estuvieron a espaldas de la ciudad, ofreció una gran fluidez en el tráfico. Gracias a la obra del soterramiento de la vía férrea, la ciudad cuenta con un espacio liberado de más de 45.000 metros cuadrados, ordenados en esta nueva avenida.

Esta nueva avenida de cuatro carriles, dos por cada sentido, integró nuevas estaciones apeaderos: Cortadura, Estadio, Segunda Aguada y San Severiano, y zonas verdes, como es el caso del parque de los Cinco Continentes, con una superficie de más de 13.000 metros cuadrados. Se trata de una de las mayores zonas verdes con las que cuenta Extramuros.

La apertura de esta nueva vía en la ciudad ha cambiado la vida de los vecinos de esta zona, que en lugar de vías de tren y pasarelas ahora tienen una gran avenida que además de tener amplios jardines y espacios libres para el paseo, cuenta con nuevos comercios y servicios de hostelería que han mejorado sin duda su calidad de vida.

Segundo Puente

El siguiente reto fue el Segundo Puente, proyecto que se aprobó por parte del Gobierno de la nación en el año 2000. En el año 2003 se encargó el proyecto al prestigioso ingeniero Javier Manterola, aprobándose también el impacto medioambiental de la obra.

Aunque en un principio el diseño del puente era en arco, se apostó por un tramo atirantado con un tramo giratorio para el paso de grandes buques. La obra de esta importante infraestructura que cambiará por completo la ciudad se adjudicó a la empresa Dragados en el año 2007.

El puente sobre la Bahía ya está encarando su fase final y está prácticamente dibujado. Se prevé que este año 2015 ya estén culminadas las obras y Cádiz y su Bahía puedan contar con un puente que se convertirá en el segundo más alto del mundo, por delante del Golden Gate de San Francisco.